Improntas a dos voces

Trabajando en nuevos proyectos:
"Rimas restadas"
"A rima de tweet"
"Bitácora de un superviviente"
"El rubor en mis pupilas"
"Entre dos aguas"
"Tres palabras"
"Versos depurados"
"Al este del moncayo"
"Al otro lado del abismo"
"Desmemoria de un confinamiento"
"Diálogos de la afonía"
"El insomnio del silencio"
"Eso que algunos llaman amistad"
"Levedad ausente de tweets"
"Micro-rimas en prosa"
"En la caída 2.0"
"Relatos sin dueño"
"Es tiempo de mojarse"
"Vérsame en los labios"

"Tan solo cierro los ojos
para no renunciar a contemplarte"

Fran Picón
"Pellem (In deversorium sensuum)".

Buscar este blog

sábado, 17 de agosto de 2013

INDIFERENCIA

En la taberna
de un distrito sin nombre,
al calor de una timba
y un vino de garrafa,
unas cuantas soledades
se disfrazan de compañía
en una danza repetida
y monocromática

Envidan cantilenas
de sirenas al compás
de brindis al sol
y capotes a la luna
del cristalino de sus resacas,
enlutadas de efluvios
de alcohol y ficciones

Existen cantinas
de barrio
en cada ciudad,
pobladas de desiertos
en torno a una mesa,
mientras el carrusel
de la indiferencia
se condensa

en la retina del tiempo

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

jueves, 8 de agosto de 2013

LA ESTELA DE LA TRANQUILIDAD

Si disfrutara del don
de conocer cuanto veo
sin el prisma
del prejuicio
ni el tamiz
de mi cultura,
miraría tras el cristal
de mi tragaluz
sin aprensión, ni pudor.

Si me confiriesen el valor
para afrontar la vida
sin traumas, sin discordias,
sin  repetidas derrotas
en la comisura de la mirada,
progresaría por la senda
de mi presente
hacia el mañana espontáneo
de la perplejidad

Si mis manos arrullasen
la piel de la autenticidad
entre las sábanas
del tiempo perdido
y la saliva de las prisas,
ceñiría cada momento
sin pausa ni cobardía,
sintiendo los latidos
y el pulso de mi suerte

Si supiera estrujar
cada segundo
de mi existencia,
descubriría,
sin titubeo,

la estela de la tranquilidad…

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados

domingo, 28 de julio de 2013

UN SER HUMANO

Un ser humano,
con la silueta profanada
por restos enquistados
de veladas que se fueron,
avanza por las aceras
hacia el zaguán
de las leyendas dilapidadas,
vacilante y asustado,
en espera de descubrir
el guión de su existencia

Un ser humano,
que derrochó su suerte
en una partida
de cartas,
entre trampas y fracasos,
busca revancha
ante el tahúr de los sueños
prohibidos, en los arrabales
de la miseria, implorando
al azar un gesto cómplice.

Un ser humano,
cansado y errante,
traspasa las fronteras
de sus sentidos,
aferrándose al deseo
y a su memoria,
hiriendo su orgullo
de lágrimas de realidad
y amargura, mientras

sangran sus recuerdos

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

domingo, 21 de julio de 2013

AVANCE SIN PAUSA

Somnoliento y perdido,
deambulas por los rincones
de tu existencia,
en busca de una  sonrisa
perdida en algún lugar
de entre las sombras
del pasado.

Caminas,
a través de las ruinas
que pueblan los sentidos,
esperando saborear
el aliento de un minuto
compartido

Las distancias
sólo coexisten en las fronteras
de las arrugas de la piel
y las ausencias se asientan
en los meandros de un cuerpo,
lacerando de vacíos
el ocaso de tus sueños

Si decides mantenerte
adormecido o despejado,
en el fondo, no importa.

Las saetas de un tiempo
perdido prosiguen
su avance sin pausa,
mientras, en el olvido,
se acomoda la orla
de tu sonrisa,
perfilada en los labios

del ayer.

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

sábado, 13 de julio de 2013

NATURALEZA AGONIZANTE

Brota del álamo milenario,
aturdido por el poniente,
un hálito de hojas y escarcha.
Tañen los anillos
del xilema del tiempo,
pulsos de savia y sordina.

En el bosque,
a las afueras de la urbe
y el carbono,
el ocaso se disfraza
de pulmones y piel

Los sonidos de la calma
crepitan entre las flores,
y el revoloteo nervioso
de la naturaleza, agonizante
en un tálamo de césped
y tréboles huérfanos
de abejas y mariposas,
farfulla un estertor
y una súplica.

El neón y los disolventes
pueblan las madrigueras
en la ribera de un arroyuelo
de alcohol y babas

Mientras,
la corteza vetusta
de los últimos álamos
se desgaja, taladrada
por larvas de silicona
y muebles de diseño.

El corazón verde
se decolora en la intimidad
de una desbrozadora
de ilusiones…
La fotosíntesis
produce éxtasis
en las pupilas del estrés
al compás de la música
interrumpida por sirenas
de ponzoña y progreso

Se extinguen
los latidos ecológicos
entre capas de ozono

y vestidos de reciclaje…

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

sábado, 6 de julio de 2013

COSTUMBRES REPETIDAS

Miro
a través de los cristales
de una ventana
el paso intermitente
de la vida

Pausado
pero continuo
el ritmo del ritual
avanza incesante
en busca del mañana
que, pronto,
será otro ayer.

Y le pregunto
a la experta ventana
el porqué
de tantas costumbres
repetidas

Los cristales
no responden
con palabras
pero se entumecen
y empañan de rutinas
que me contestan

Bajo la persiana

para obviar lo evidente

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

domingo, 30 de junio de 2013

Y ME SIENTO VIVO

Cierro mis ojos y me sumerjo
en la profundidad de tu mirada,
humedezco los poros de mi piel
con gotas del rocío de tu saliva,
abanico los pudores y los miedos
con la brisa que emerge
del volcán de tu sonrisa…
… y me siento vivo

Camino lentamente por  la senda
dibujada con las huellas de tus pasos,
respiro los aromas de tu sombra
en cada rincón que albergó  tu cuerpo,
susurro un poema de silencios
en el lienzo del hueco de tu ausencia
con la rima de tu recuerdo…
… y me siento vivo

Y me siento vivo cada instante
compartido, cada segundo eterno
en la distancia es un puñal
clavado en mi memoria,
mas cada momento que transcurre
con el sabor de tu tacto
acariciando mis dedos…

… ¡me siento tan vivo!

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados