Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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miércoles, 17 de abril de 2013

INDIVIDUO


Un jeroglífico
de suturas y ultrajes
transmuta
sus huellas digitales
en un laberinto
de roña y sudores

En su tez,
escarificada por el paso
de relegadas caricias,
nace la tempestad
de una  mirada desubicada.

Una bruma de hematomas
bosqueja el horizonte
del limbo de su paladar
y un perfume
de fiasco, desodorando
las úlceras de su memoria,
inunda las fosas nasales
del ostracismo.

En las palmas
de sus carcomidas manos
sucumben las dunas
del desierto de una piel
en la que cobijar
su soledad.

Registrado
en la bitácora de un adiós
se deseca su nombre,
aderezado en distancias
y migajas de intemperie

De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados

6 comentarios:

  1. parecido a una sombra zarrapastrosa
    saludos

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  2. Y aún así resucita el nombre para hacerse poema. Muy bien, Fran. Un fuerte abrazo, amigo.

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  3. Registrado
    en la bitácora de un adiós
    se deseca su nombre,
    aderezado en distancias
    y migajas de intemperie...Prcioso poema, aún con todo lo que ha pasado, no olvida el amor que alguna vez fue.
    Tus poesías llenan mi silenciosa vida. beso poeta

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