Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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domingo, 4 de julio de 2010

RETRATO DE UNA CIUDAD CUALQUIERA


Caminas por las aceras
de una ciudad cualquiera
y miras en la distancia
tantas soledades
colectivas

Observas a un hombre,
descuidado y absorto
en su mundo de prisas
y estrés,
avanzando entre
el gentío hacia
ninguna parte

Te detienes junto
a un portal vacío
a mirar los cristales
y ver la vida pasar
a través de su reflejo

En la otra acera,
un vendedor de cupones
proclama la suerte
efímera del dinero
y el azar

Las soledades colectivas
avanzan en el día a día,
ignorantes
y orgullosas, sin rumbo
definido

En las ciudades
cualquiera,
las aceras nunca
están solas,
se abarrotan de huellas
de anonimatos
y ausencias

Y tú sigues caminando,
absorto en tu soledad,
pagado de ti mismo
pues crees saber
que no estás solo

¡Ignorante tú,
como tantas soledades!

De "Alambique de vestigios"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

2 comentarios:

  1. Precioso, profundo, real, la soledad buscada es maravillosa y necesaria, la impuesta tremenda y la soledad en compañía de otros es profundamente dolorosa y deprimente, pero por desgracia así vivimos en muchas ocasiones

    Un beso y gracias por regalarnos poesía

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  2. Gracias a ti, Ana, porque compartir versos con personas como tú da más sentido a muchas cosas. Besos

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