Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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sábado, 1 de octubre de 2011

EL JARDÍN DE LO PROHIBIDO


En el jardín de la casa del pasado por venir
las margaritas no se deshojan con las ansias de un amor,
los aromas a canciones de otra época se entonan en silencio,
la brisa del último viaje a la pasión olvidada apaga el temor,
el sonido de la nostalgia rebota en el eco de un desprecio
y las nubes se pierden en el océano de los sueños por cumplir.

En la casa de la habitación de la aventura por contar
los rincones se entumecen con los bostezos de un delirio,
los muebles de la mudanza de otros dueños se apolillan entre esperas,
los suspiros de la fiesta de la cárcel de los sentidos piden auxilio,
las luces amarillas pueblan las miradas perdidas en las aceras
y el polvo cubre el desván de los recuerdos por olvidar

En la habitación de las sombras de la pasión por sentir
las sábanas no se arrugan con el fuego del aliento roto de un corazón,
las paredes esconden los secretos de las mentiras sinceras,
las cortinas abrigan el espasmo despiadado del sabor de la razón,
la almohada derrite los deseos ardientes del baile de unas caderas
y por las ventanas huye el destino de una vida por vivir.

En la sombra de unos cuerpos aburridos de jugar
las manos buscan lazos de locura que desnuden el cansancio,
los ojos miran al fondo del callejón de la oscura rutina,
los labios navegan en los besos de un cuento con sabor a rancio.
el pecho alberga el aire de los vientos silbados entre albores de cantina
y las piernas se alejan del jardín prohibido con las ganas de volar. 


De "Esencia de un amor"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

7 comentarios:

  1. Besos, Beatriz... es un poema de hace diez años pero hoy se me hizo patente.

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  2. La eterna insatisfacción que se niega a resignarse en el spleen de los días que se parecen todos los unos a los otros, a la búsqueda perpetua de ese algo más que existe, pero poc@s luchan por encontrar...conozco la canción de la calle melancolía y cuando quise mudarme había salido el tranvía.Sigo silbando la melodía en la escalera....Bs de hace diez años para los diez siguientes.

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  3. Gracias, Laura, hay muchas calles melancolías, pero también muchos jardines prohibidos, la vida es una dicotomía continua. Un beso grande

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  4. Y sólo hay una vida que nos pertenece para elegir cómo vivirla, optando por el camino determinado entre las entrecrucijadas y olvidando el resto, sabiendo lo que se quiere y pagando el peaje que toda elección conlleva.Muacks!

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  5. Qué estupendo poema, Fran! Me ha encantado ese verso de los aromas de canciones de otra época. un abrazo!

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  6. Gracias, Marcos, poeta, un abrazo enorme!

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