Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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sábado, 12 de febrero de 2011

HABLAR AL HOMBRE (Prólogo de Alambique de Vestigios)


 
            Hay quien dice que los poetas no crean, sino que la poesía en sí misma elige quien la cante. Supongamos los ingredientes de esos elegidos: no sólo sensitivos, sino conscientes de ello; no sólo dotados de ojos nuevos, sino capaces de no desaprovecharlos y constantes a la hora de limpiar las impurezas que ponen en peligro esa cualidad; no sólo sumisos de la palabra, sino merecedora de sus efectos; no sólo responsables de la misión respecto a la que han sido encomendados, sino consecuentes hasta el extremo de hacer de ello una forma de vida.
            Puestos a aventurar, visualicemos un cómo, enfoquemos un plano más corto. Un hombre que pisa tierra —porque es ahí donde debe vivir, si no quiere perderse los placeres que se vuelven inalcanzables cuando se deambula demasiado rato en las nubes—, un hombre que pone a disposición todo su cuerpo, cada centímetro, para recibir. Visualicemos que esto es así porque es lógico que no se omita ninguno de los sentidos, y menos el que más espacio del organismo precisa. Visualicemos que este hombre que pisa tierra, y que presta todo su ser, sincroniza su piel a su intelecto y aúna así una bifurcación que a la poesía en sí misma le es vetada; por ello existe el poeta...
            Un quién y un cómo más tarde... conjeturemos un porqué, un para qué quizás... (el cuándo y el dónde, al fin y al cabo, no pasan del estatus del mero voyeurismo). Dicen que los poetas más interesantes son los que escriben para sí mismos, porque sólo así es posible escribir para los demás; un hombre hablando consigo mismo es un hombre hablando al Hombre. Y hablar al Hombre es vérselas con la eternidad. De ahí que con los alambiques de estas páginas se destile la esencia del que desde un ahora describe un siempre.
He aquí su fragilidad; he aquí su fortaleza: el empeño por atrapar la perpetuidad sin principio, la sucesión sin fin, sitúa al hombre a las puertas del meollo ancestral, en la encrucijada que, desmarañada, regala el conocimiento de sí mismo —el conocimiento del Hombre con hache mayúscula—, a pesar de su efímera existencia.
¿Extraña entonces que los vestigios de este alambique sean los de un hombre en un instante perpetuo, de un hombre subido a un tiovivo perenne, de un exótico, náufrago y expatriado? ¿Resulta raro que se le intuya en un avance constante y perturbador, pues el que ese camino tenga o no un fin es casi lo de menos? ¿Sorprende que en la busca de sí mismo llegue, más que a conclusiones, a la formulación de pregunta tras pregunta, eslabón tras eslabón, y que este hecho sea más interesante que sentarse cómodamente sobre verdades peregrinas? —el antónimo de la palabra «verdad» es su propio plural. ¿Se comprende pues que Fran Picón no ceje en denominarse «aprendiz de poeta»? No es falsa modestia ni falta de aptitud. Al contrario, es un hombre coherente que no quiere que esto —la poesía, la vida—acabe nunca.
Bienvenidos a esta senda en la que sólo se pueden dar pasos hacia adelante.



Mayte Guerrero

12 comentarios:

  1. esta asturiana te da las gracias por compartir la belleza de tu texto, un besin

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  2. Magnífica descripcíon del poeta!
    Bello prólogo, Fran!
    Una vez más, felicidades y mucho éxito con "Alambique..."

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  3. Gracias, Juana, Mayte Guerrero es un lujo de escritora y de ser humano!

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  4. Personalmente siempre he pensado que se inicia uno en este bello deporte de la escritura desde el "conflicto" interno que un buen día surge tras pararse detenidamente a mirar todo lo que le rodea y ser consciente de lo mucho que hay que compartir con los demás. Unas veces sentimientos de amor, dulzura y pasión (de ahí surge un tipo de poesía), en otras ocasiones ser conscientes de nuestras propias limitaciones (de ahí la poesía existencialista) y otras muchas de los problemas que nos rodean (poesía social)...

    Un poeta es ante todo un ser con cinco sentidos para percibir el mundo que le rodea y un sexto para plasmarlo en el papel, me gusta la expresión que lo define como un notario de los sentimientos.

    Yo no tengo dudas que eres un gran poeta siempre con tus cinco sentidos alerta para continuar aprendiendo de todo lo que te rodea para después aplicando el sexto compartirlo con tus lectores.

    Mucha suerte tanto a ti como a Mayte con vuestros nuevos poemarios.

    Abrazos Fran y mil perdones por extenderme tanto.

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  5. Un prólogo que invita indudablemente a adentrarse en ese alambique de vestigios, enhorabuena a Mayte Guerrero por mostrar y orientar a los que pronto tendremos el poemario en las manos.
    Felicidades Poeta.

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  6. Acróbata, un poeta, ser poeta, como bien dices, es una actitud ante la vida, una forma de entender la vida, de sentir la vida, un lujo tenerte por aqui, gracias por tus palabras y tu ánimo

    Gracias, Mariah, Mayte Guerrero es un lujazo, que está muy por encima de mis humildes versos, besos, un lujo tenerte por aqui

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  7. Maravilloso prológo de Mayte, con su estilo personalísimo nos presenta al hombre para llegar al poeta. Un entrante exquisito que nos conduce a disfrutar los versos licuados de Fran. ¡Chicos, soís un lujo.

    Feli

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  8. Feli, tú si que eres un lujo, personal y literario, besos!

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  9. Pues no sabía que tú también tenías dos prólogos!!!! jejejeje, es que somos raros hasta para eso...
    Besos!!

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  10. Nada podría tener mejores letras que Mayte... Amiga de las letas claras... Fran: Mi reciente descubrirte tiene tintes de alegría...

    Mis felicitaciones por tus logros

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