Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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miércoles, 31 de marzo de 2010

DE ARRECIFES Y HOMBRES


En los arrecifes
profundos de ese océano
circunciso

de los silencios...

denostada la piel
en las inmensas cavernas
descarnadas
de la miseria...

escariada la sonrisa
en los recónditos zaguanes
deshilachados
de la costumbre...

en esos arrecifes
huérfanos de inquietud
resquebrajados
de los tedios...

desafinado el orgullo
en los sesgos
deshidratados
de la insatisfacción...

desnutrida la mirada
en los insípidos reflejos
traslúcidos
de los ensueños...

es en esos arrecifes
endiosados del piélago
desecado
de los humores...

es ahí donde
abandono mi disfraz
ajado
y me convierto en hombre

Reservados todos los derechos en el Registro de la Propiedad Intelectual

jueves, 18 de marzo de 2010

ENÉSIMO CANTO DE SOLEDAD

Enésima escena sin sentido,
sudor de hiel en las púpilas,
nervios en la piel,
estrés en la rutina
y silencios de gritos
en la espera

enésimo descabello al tiempo,
derrotas en la suerte,
adormecimiento en las manos,
suspiros, afonía, desconsuelo
y en las arrugas
una herida desangrada

enésima noche sin sueño,
sonámbulos de locura,
temblores, espasmos, envites,
sentimientos perdidos sin aire
y entre las sombras
una lágrima incomprendida

enésimo poema sin versos,
rima sin cadencia,
ripios, metáforas y miedos,
canción dormida de ritmos
y en la distancia
un regusto a soledad entre tu gente

domingo, 14 de marzo de 2010

PROVECTO


Solemne
en su pedestal de arrugas,
angostado y ajado,
semiderruído el orgullo

encriptado y ufano
en el atardecer de su edad,
indemne
a la insolencia del miedo

impaciente
por nacer cada mañana,
despìstado e inquieto,
desvestido de heridas

sabio e inocente,
entre sudores de envidia,
desvencijada la angustia,
huracanado el aliento

deforme
por el lastre del tiempo,
sucio y absurdo,
eterno profeta de la mentira

suburbano y rural,
receloso de la sílaba ausente,
desubicado indígena
de la patria del olvido

decadente,
diccionario de promesas,
pulido de pudores
en el ocaso del silencio

anciano,
sudoroso calendario
de fracasos y despistes,
exhumada su suerte

Desafiante,
su mirada perdida
hacia el surco del silencio,
permanece solemne...