Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

Buscar este blog

martes, 15 de abril de 2014

21

Será el último suspiro el que deposite en tu pecho la noche en que hagamos el amor entre las sábanas de la despedida; será mi último aliento el que pronuncie un te quiero en los confines de tu espalda; será la última sonrisa la que te acompañe mientras huyo hacia el olvido. Será el último envite de un aprendiz de poeta confinado al otro lado de tu memoria.

De "Rimas restadas"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados

6 comentarios:

  1. Aunque sea una despedida...es hermoso!!!!

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Anónimo (seas quién seas), un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. "El último suspiro" con que comienzas me recuerda a Buñuel. Una despedida de la que quedará huella. Abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un honor que te recuerde a Buñuel; un fuerte abrazo, querido Marcos.

      Eliminar
    2. Despedida que nunca ha de ser olvidada, lleva un suspiro en el pecho y un te quiero en el tibio aliento dejado en la piel ,quedará la sonrisa al otro lado de la memoria, ese lado donde todo perdura aunque sea el último envite de un aprendiz de poeta. ¡¡Hermosas rimas!! un beso, Fran.

      Eliminar