Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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domingo, 25 de marzo de 2012

AVE FÉNIX


Voy a ver si me encuentro dentro de mi piel
y comprendo por qué nada puedo entender.
Me resulta tan raro todo lo normal,
me tropiezo, me caigo y vuelvo a tropezar.

He mirado en el fondo de las sombras del miedo
en busca de respuestas a cada por qué.
He vagado por las nubes del desconsuelo
sin mirar allí dónde todo se ve

He perdido el norte, el sur y el silencio
sin rumbo, sin causa, sin futuro ni ayer.
He desbordado las lágrimas en suspiros
y sangrado heridas que mueren sin ser

He abandonado la estela del cometa de la suerte
esperando un fulgor de estrellas inertes.
He roto las olas del mar de tu cuerpo
navegando en destellos del balcón del misterio.

Voy a soñar con los sueños de siempre
y cumplirlos al fin en el desván de tus ojos.
Voy a morir en momentos por no verte
y a vivir sin tiempo al calor de tu pecho.

He encontrado el peligro buscando en mi mente
evidencias de un hombre que llora fracasos.
He olvidado lo importante recordando lo urgente
para abrazarme a la almohada donde anidan tus besos.

He desterrado susurros a la canción de la intemperie
denostando gemidos en el arca del desconsuelo.
He esquivado el sabor a miel de la noche incipiente
para abrir los ojos a los destellos del duelo.

He renacido de las cenizas que mimetizan la muerte
para fenecer de los brillos que imitan el cielo.
He descubierto el valor resurgiendo del fondo del horizonte
para abrazarme al abrazo tierno del fondo de tu pecho.

Voy a ver si me encuentro dentro de mi piel
y comprendo por qué nada puedo entender.
Me resulta tan raro todo lo normal,
me tropiezo, me caigo y vuelvo a tropezar.

Gracias a Fito y los Fitipalidis
Y su canción Trozos de Cristal

De "Con la vida a cuestas. Nuevas cuestas"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

sábado, 17 de marzo de 2012

Piel, arrugas y soledad


Cada mañana busca en el espejo
una marca de un cariño en el destierro,
un signo difuso de un beso furtivo,
un silencio marcado en las arrugas
de la piel de sus recuerdos sin brillo,
el sabor en sus labios de una batalla
con la brisa del aliento de la locura

Cada mañana se pone aquel vestido
que una vez sintió las caricias del deseo
en los dedos de un príncipe de azul desteñido,
se calza los zapatos de tacón con destino a la aventura
para tocar con los dedos las nubes de un cielo
cada vez más extraño y ajeno en el confín de las dudas
y abrazarse a la ausencia en el hueco de su sombra

Cada mañana sala a la calle con la sonrisa en los labios
esbozada con imperdibles de nostalgia y alambres de miedo,
pasea su orgullo por los arrabales del silencio prohibido
anotando en las arrugas de su piel los aromas a derrota
y los destellos sin rumbo de las miradas del olvido
 o se esconde en los zaguanes donde abandonó sus ganas
de creer en los duendes del jardín del edén de las hadas

Cada mañana se ausenta de la habitación del desencanto
para adentrarse en los parajes del balcón de los sueños
y pintar de colores el blanco y negro de sus latidos,
levita por las telarañas de la rutina salpicada de nostalgia
alternando ilusiones con fracasos en las esquinas del tiempo,
se sumerge en las profundidades del océano de la desidia
o corre a través de los campos de la esperanza para huir de la espera

Cada mañana vuelve a la habitación donde reside el espejo
y continua buscando los retazos de un te quiero en su cuerpo
o la dulce moradura del roce de unos labios en su cuello,
pero el silencio sigue escondido en su piel entre las arrugas
de tantos recuerdos perdidos en la antesala de los anhelos,
se relame la comisura de los labios buscando el sabor enquistado
en el paladar sin cielo de su boca donde ni la locura toma aliento

Cada mañana el espejo refleja en su piel las arrugas de la soledad….

De "Con la vida a cuestas. Nuevas cuestas"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

sábado, 10 de marzo de 2012

SILENCIO SEGUNDO



Silencio…
abanica las hojas el viento trashumante
huido de las laderas de la montaña sin nombre,
vuelo de rapaces en el lienzo azul del misterio
dibujando retales de paz en el cuadro del tiempo…

Susurro…
pinceladas de sonidos de soledad esbozan un boceto
en el retrato de la tristeza anidada en el corazón del miedo,
sombras entrelazadas con el humo de la chimenea
decoran la trastienda que esconde el arcón de la desconfianza…

Voces…
retumban los ecos del recuerdo sembrado en el vivero de la memoria
brotando yemas de dudas incipientes en las raíces de la rutina,
riega la pradera de la inseguridad la lluvia del rocío de los olvidos
nutriendo de abandonos la tierra sedienta del huerto de los deseos…

Gritos…
desgarran la piel de las caricias furtivas en la suerte del hastío
las uñas de la impotencia aferradas al hueco del desencanto,
secando de heridas sin dueño las cicatrices de la espera
rebozada en la harina de lo cotidiano con guarniciones de ausencias…

Silencio…

De "Con la vida a cuestas. Nuevas cuestas"
Poemario inédito
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad

domingo, 4 de marzo de 2012

SILENCIO


 Silencio…

parajes en la montaña desnuda de prisas
carreteras sin final circunvalando olvidos
rocas con formas extrañas vigilando el destierro
hielo en las entrañas, vahídos de ausencias…

música en la retina, susurros en las pupilas
calma sin tormentas en la piel de un cansancio
aislamiento de rutinas, abrazos al murmullo de los sueños
paisaje de estrellas en el firmamento de la mirada…

Silencio…

tiempo para el pensamiento, momentos para la espera
dibujos en las estelas de las nubes del reposo
barro en las suelas de la soledad, telarañas en las manos
pausa en las caderas, penumbra en el rincón de la memoria…

humo en la chimenea arropando el lecho de la monotonía
sonidos a naturaleza viva, borbotones de savia entre los dedos
saetas sin rumbo detenidas en el umbral de las ruinas del tiempo
paréntesis en el estrés que decora el vagón de la senda cotidiana…

Silencio…

De "Con la vida a cuestas. Nuevas cuestas"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual