Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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sábado, 17 de marzo de 2012

Piel, arrugas y soledad


Cada mañana busca en el espejo
una marca de un cariño en el destierro,
un signo difuso de un beso furtivo,
un silencio marcado en las arrugas
de la piel de sus recuerdos sin brillo,
el sabor en sus labios de una batalla
con la brisa del aliento de la locura

Cada mañana se pone aquel vestido
que una vez sintió las caricias del deseo
en los dedos de un príncipe de azul desteñido,
se calza los zapatos de tacón con destino a la aventura
para tocar con los dedos las nubes de un cielo
cada vez más extraño y ajeno en el confín de las dudas
y abrazarse a la ausencia en el hueco de su sombra

Cada mañana sala a la calle con la sonrisa en los labios
esbozada con imperdibles de nostalgia y alambres de miedo,
pasea su orgullo por los arrabales del silencio prohibido
anotando en las arrugas de su piel los aromas a derrota
y los destellos sin rumbo de las miradas del olvido
 o se esconde en los zaguanes donde abandonó sus ganas
de creer en los duendes del jardín del edén de las hadas

Cada mañana se ausenta de la habitación del desencanto
para adentrarse en los parajes del balcón de los sueños
y pintar de colores el blanco y negro de sus latidos,
levita por las telarañas de la rutina salpicada de nostalgia
alternando ilusiones con fracasos en las esquinas del tiempo,
se sumerge en las profundidades del océano de la desidia
o corre a través de los campos de la esperanza para huir de la espera

Cada mañana vuelve a la habitación donde reside el espejo
y continua buscando los retazos de un te quiero en su cuerpo
o la dulce moradura del roce de unos labios en su cuello,
pero el silencio sigue escondido en su piel entre las arrugas
de tantos recuerdos perdidos en la antesala de los anhelos,
se relame la comisura de los labios buscando el sabor enquistado
en el paladar sin cielo de su boca donde ni la locura toma aliento

Cada mañana el espejo refleja en su piel las arrugas de la soledad….

De "Con la vida a cuestas. Nuevas cuestas"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

8 comentarios:

  1. Finalmente aunque pase el tiempo no cambiamos tanto, seguimos buscando el unicornio azul, por si existe, tod@s los que no nos conformamos con éste más acá sabiendo que existe un más allá, que nada tiene que ver con la religiosidad sino con la espiritualidad que es mucho más importante y esencial.Bs

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    1. Hermosa reflexión, Laura, un beso y gracias por tus palabras y tu visita

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  2. Es una aventura.
    Agradable leerte.
    Un abrazo.

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  3. Gracias, Kenit, es agradable ser leído por ti! Un abrazo!

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  4. Cuando deje de buscar encontrará.
    Precioso escrito, un saludo.

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  5. Un saludo, lur, gracias por tu visita y tus palabras

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