Un paseo por mi trabajo literario. Ahora Poemas de la espera en una maravillosa Herradura Oxidada de la mano de los Bigotes del Potemkin. Ya está editado y en librerías mi nuevo trabajo: "Pellem (In deversorium sensuum)", de la mano de Editorial Lastura. Más información en https://franpicon.es/
Improntas a dos voces
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martes, 23 de marzo de 2021
lunes, 15 de febrero de 2021
martes, 26 de enero de 2021
domingo, 10 de enero de 2021
UN VERANO DISTINTO
Era un verano distinto
en
el calendario de mis sueños,
un
mes de agosto,
una
sonrisa en la distancia,
un
abrazo sin miedo,
unas
miradas que hablan…
unas
manos bailando un tango
entrelazando
los dedos,
una
bebida en los labios,
un
suspiro en la piel,
un
deseo compartido
y
un te quiero en cada gesto
recuerdos
en las pupilas,
sabores
en los silencios,
abrazos,
nervios, anhelos,
un
parque bajo los pies
un
cielo en el corazón
y
un beso deteniendo el tiempo
el
sabor de tus labios,
las
caricias en los sentidos,
mi
lengua junto a la tuya
y
mis latidos desbocados
en
busca del oxigeno
que brota de tu pecho
mis
manos en tu cintura,
tus
manos en mi cuello,
mis
ojos en tu mirada,
tus
pupilas en la mía,
palabras
que lo dicen todo
silencios
que no callan nada
y
un te quiero en las caricias
un
verano distinto,
un
agosto imborrable
un
sueño cumplido.
Y
en mi memoria,
grabados
a fuego,
cada
uno de tus besos….
"Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Fran Picón
domingo, 20 de diciembre de 2020
INTROSPECCIÓN
Escudriño entre las cenizas
de
mi confianza
en
busca de la huella
del
hombre que soy
es
curioso,
encuentro
tizones
de
un ayer inconexo
y
casi relegado
me
sorprende la insensata
indiscreción
de
la memoria
en
las historias del hoy
agito
las entrañas
de
mi lucidez
perturbo
la serenidad
de
mis sentidos
desboco
el caudal
de
mi suerte
ahogo
el resuello
del
recelo
mas
entre las pavesas
y
vestigios
sólo
brotan tedios,
olvidos
y ausencia
un
esbozo de sonrisa
diluye
mi azoramiento
mientras,
flemático,
abandono
la pesquisa
…
un viento impertinente
explaya
las escorias
del
pasado
en
el horizonte del tiempo.
"Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Fran Picón
miércoles, 9 de diciembre de 2020
COLOFÓN
Respiró profundamente, varias veces, como buscando esa bocanada de aire que le devolviera la ilusión perdida, como si anhelase el oxígeno salvaje de un tiempo olvidado o como si en la mecánica del resuello encontrase la caricia de un aliento prohibido para sus pulmones.
¿Quién le cantará cuando el silencio de un suspiro entrecortado resuene en la profunda soledad de su colchón?
Miró a ambos lados de la cama aguardando que, al otro lado, a cualquiera de los lados, pudiese vislumbrar la sombra del hombre que fue.
Era tarde en el reloj de las prisas, las saetas de la espera marcaban dos lágrimas y media en el cuarto menguante de una luna de enero y, más allá de la última sombra, haciendo esquina con la habitación de la huida, repicaba el eco incombustible de la rendición.
Él nunca fue hombre de muchas palabras, su silencio siempre gritó la mentira de la vida, de una existencia marcada por el éxito más ingrato que jamás pudo suponer.
Y es que la fama cuesta, como decía una añeja serie de televisión, y él nunca había dejado de pagar esa deuda con el valor añadido de un eterno interés de demora; sí, la dilación, era parte indivisible de su adn.
Mañana era el complemento directo que siempre sustantivó el predicado de su carácter, el adverbio de un tiempo imperfecto que permanece inalterable en las palmas de sus manos. Hoy, siempre era tarde y nunca un segundo fue tan eterno como el de la noche en la que la maleta de la tristeza hizo nido en los aledaños de su mirada.
Respiró profundamente sí, tratando de encontrar un postrero átomo con el que fotosintetizar el anhídrido de la desilusión, quizá, imaginando el sabor de aquel beso desteñido que le negó la suerte.
En el fondo no le importaba lo más mínimo quien pudiera cantarle ahora que su voz era tan solo un rumor de olas en la resaca de su edad.
Ni tan siquiera el reflejo de su cuerpo en los cristales de una empañada ventana de atrezo le resultaba reconocible, no recordaba quien era en verdad, nunca supo nadar a favor de corriente y terminó ahogado en la orilla de la rutina.
Hay en su memoria una oquedad de certezas y una urdimbre de inseguridades; ignora el sabor de su lengua y apenas es capaz de percibir el aroma de su fracaso.
La fama que una vez buscó ha terminado por encontrarle, justo en el mismo instante en el que su mente ha jubilado la memoria.
Cae el telón.
La función ha terminado.
No hay aplausos entre bambalinas.
"Relatos sin dueño"
Fran Picón
Publicado en Arrebol Agencia Literaria
https://www.arrebolagencialiteraria.es
lunes, 7 de diciembre de 2020
TAMBORADA
Tañe el corazón
de
la noche
en
la inmensa afonía
del
día que se extingue,
sístoles,
diástoles…
tamborada
de anonimatos
y
luminosidades
difuminadas,
en
la penumbra,
indefensiones
y titubeos
a
modo de sudarios
y
edredones,
arropan
la piel
de
la soledad,
un
cielo ennegrecido,
inaccesible
y elitista,
oculta
el reflejo
de
la medrosa mirada
sin
dueño,
una
brisa
de
indolencia
zarandea
el manto
del
silencio,
en
el horizonte
un
impertinente sol
desampara
al feudo
de
la lóbrega
memoria
insolente,
clarea
una
nueva historia
en
el tálamo
de
la que sucumbe.
Alambique de vestigios
Editorial Quadrivium
Fran Picón










