Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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sábado, 26 de noviembre de 2011

EDAD


Edad

En sus ánforas dormita un trago de antaño
ahogando neuronas entre las ondas del barro,
masa angosta de arrugas, nostalgia y primaveras
de hojas caídas, vientos sin rumbo y eternas dudas…

páginas de un calendario de sueños vertidos en la distancia,
saetas que cumplen horas de vértigo, sudor y lágrimas,
alegrías, besos, algún abrazo y un recuerdo en el destierro
y en la suma de la vida se agotan los decimales del tiempo…

Edad

En los pliegues de tantos manteles se abandonan las migajas
de momentos perdidos en la trastienda de la caótica rutina,
sempiterno baúl de enquistadas historias que ya perdieron su dueño
al calor de una brizna de polvo en los zapatos y algún fracaso…

caminos de ida y vuelta, laberintos de señales incomprendidas
que retornan sin remedio al hueco del silencio en su memoria,
nubes de algodón, caramelos de sorpresas y un pudor en el pecho
protegen el bagaje de una mochila de experiencias y recuerdos…

Edad

Un día convertido en semana destinada a un mes de algún año
que emborrona las cuartillas de alguna derrota, dos renuncias y un triunfo,
segundos acompasados de ritmos en el pentagrama de las prisas,
una corchea, varios semitonos y un desgarro en la mirada…

soledades entre un tumulto de gritos ajenos a su garganta
la anciana compañía de un carné caducado a la deriva,
el presentimiento del olvido, el olvido del sentimiento
sopas de pan, un colchón sin almohada y el sabor del miedo

Edad

De "Con la vida a cuestas"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados.

domingo, 13 de noviembre de 2011

MURMULLOS DE SOLEDAD


Lágrimas recorren mis arterias
buscando esa mirada que me enternece,
borbotones de tristeza en las venas
y un recuerdo de tu ausencia que me estremece…

siento romperse los cimientos de mi paternidad
y la impotencia se esconde en mi interior,
me duelen los labios que no te besan
me hieren las manos que no te sienten
me ciegan los ojos que no te miran,
los rubores de mis sonrisas me mienten,
el blanco y negro se apodera de mi color
y nunca se apagan los murmullos de mi soledad…

miro tu cama vacía
respiro el aroma de tu ropa en el armario
sueño despierto junto a tu almohada
escribo el verso de tu recuerdo

siento que te escapas de mi vida
con pasos que no acierto a seguir
que se aleja tu rostro de mi mirada
que sólo te puedo escribir

lloro
porque no se llorar
grito
por si me puedes escuchar
callo
porque quiero llorar
lloro
porque no quiero callar…

mañana quizá estés de nuevo a mi lado
pero el dolor de tu ausencia anida en mi intimidad,
cada instante será un regalo
pero no cesan los murmullos de esa soledad…

Lágrimas bombeadas por mi corazón
hacia el confín de mi melancolía,
se intoxican las arterias de mi razón
cuando en mis ojos me faltan tus pupilas…

A mis hijas Lorena y Nerea.

De "Con la vida a cuestas"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados.

domingo, 6 de noviembre de 2011

SI TE DUELE LA PIEL


Si te duele la piel
Si te duelen los sentidos
Si te duele la vida
Si te duele estar vivo
Si te duele ser hombre
Si te duele la sonrisa


Sombras en los rincones de la angustia
Angustia en las arrugas del silencio
Silencio en los renglones de la huida
Huída a los confines del olvido

Olvido momentos, historias sin tiempo,
ausencias calladas, demencias furtivas,
sabores insípidos, aromas a viento,
reliquias oxidadas en el baúl de la rutina

Huida desesperada, camino sin retorno,
suelas desgastadas de reproches y desidias,
huellas demacradas en el barro del destino,
rescoldos de fuegos ahogados en el mar del hastío

Silencio agonizante en el tálamo de la ausencia,
afonía desafinada en el pentagrama del misterio,
tamborada nocturna en el tímpano de la locura,
corcheas de desconcierto en la melodía del miedo.

Angustia adormecida en el pecho de la costumbre,
suspiros disfrazados de bocanadas de nostalgia
encubriendo gemidos de una soledad hiriente
en los albores de una muerte en vida compartida

Sombras difuminadas entre reflejos de un hombre
ajado de arrugas en la piel de la cordura,
claroscuro esbozado en el lienzo de la derrota
con pinceladas robadas al arcón de la suerte

Si te duele la sonrisa
Si te duele ser hombre
Si te duele estar vivo
Si te duele la vida
Si te duelen los sentidos
Si te duele la piel

De "Con la vida a cuestas". Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados.