Si te duele la piel
Si te duelen los
sentidos
Si te duele la vida
Si te duele estar
vivo
Si te duele ser
hombre
Si te duele la
sonrisa
Sombras en los
rincones de la angustia
Angustia en las
arrugas del silencio
Silencio en los renglones
de la huida
Huída a los confines
del olvido
Olvido momentos,
historias sin tiempo,
ausencias calladas,
demencias furtivas,
sabores insípidos,
aromas a viento,
reliquias oxidadas en
el baúl de la rutina
Huida desesperada,
camino sin retorno,
suelas desgastadas de
reproches y desidias,
huellas demacradas en
el barro del destino,
rescoldos de fuegos ahogados
en el mar del hastío
Silencio agonizante en
el tálamo de la ausencia,
afonía desafinada en
el pentagrama del misterio,
tamborada nocturna en
el tímpano de la locura,
corcheas de
desconcierto en la melodía del miedo.
Angustia adormecida
en el pecho de la costumbre,
suspiros disfrazados
de bocanadas de nostalgia
encubriendo gemidos
de una soledad hiriente
en los albores de una
muerte en vida compartida
Sombras difuminadas
entre reflejos de un hombre
ajado de arrugas en
la piel de la cordura,
claroscuro esbozado
en el lienzo de la derrota
con pinceladas
robadas al arcón de la suerte
Si te duele la
sonrisa
Si te duele ser
hombre
Si te duele estar vivo
Si te duele la vida
Si te duelen los
sentidos
Si te duele la piel
De "Con la vida a cuestas". Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados.