Magulla
mi piel
el
torbellino del desaliento
refrendado
Me
hiere infaliblemente
en
la sonrisa
esa
farsa invariable
de
la ingrata
deslealtad
Y
en mis ojos
un
lamento,
el
dolor enquistado
de
la derrota
inexorable
De "Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual
Quedan heridas que llegan a lo más profundo del ser, cuando la ingratitud y la deslealtad nos llegan.Hermoso poema Fran besos. kika
ResponderEliminarGracias, Kika, un beso
Eliminar...y es que la ingratitud y falsedad son condiciones tan innatas al ser humano por mucho que deseemos disfrazar o ignorar tales realidades.
ResponderEliminarUn abrazo, poeta
Fina
Así es, Fina, un abrazo y gracias por tu visita y tus palabras
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