Postergado,
carente de afinidades,
peregrino en un mundo impropio,
yermo de ecos
en el reflejo de mi temple,
inmigrante
sin jerga acreditada
en el emporio de la discreción…
náufrago
en una isla aislada
del abismo de la displicencia
expatriado
de la madriguera de lo cotidiano,
repelido
del átomo de la costumbre,
ión desubicado
en la corriente continua
de la inercia
extranjero en mi tierra,
usurpador de otros ámbitos,
perdedor de cruzadas
en una contienda importada
insólito,
diferente,
atípico y utópico.
"Alambique de vestigios"
Editorial Quadrivium
Fran Picón