Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

Buscar este blog

viernes, 31 de diciembre de 2010

A VECES...

A veces cierro los ojos
en el silencio de la noche,
apaciblemente, sin prisa,
y me encuentro con tu cuerpo.

A veces mis manos
arrullan los confines
de tu cintura
al abrigo de mi aliento.

Buceo por tu vientre
perfilando mi deseo
en los pliegues
de tu íntima sonrisa

esa sonrisa de labios
sonrosados
en la comisura de tus piernas.

Cabalgo entre los montes
que circundan 
los tañidos sostenidos
en al areola de tu resuello


esa brisa incandescente
que emerge del cielo
de tu boca entreabierta.


Y es entonces 
cuando me siento hombre,
es entonces
cuando cobra sentido
el sabor de mis labios
pronunciando tu nombre


y, a veces,
con el reflejo de tus ojos
en mi silencio...
a veces, me siento feliz


De "Versos prohibidos"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

viernes, 24 de diciembre de 2010

SOLSTICIO DE INVIERNO...O DE NAVIDADES Y MARMITAS

Hay luces
que se prenden y disipan
al ritmo de villancicos,
hay miradas
que esbozan alegrías
con un deje hipócrita
en el iris taciturno,
hay buenos deseos
y negocio en los burdeles
de la solidaridad...

Huele a puchero
ataviado de concordia
y engalanado de ausencias...

Lloviznan abrazos
de intermitencia y marimorena,
crepitan sonrisas
en un hogar fantaseado,
silban los vientos
añoranza y desarraigo,
cantan los niños de San Ildelfonso
la quimera de los ideales...

Hay luces
que se disipan y prenden
al ritmo de villancicos...

Pero, en la marmita,
sigue recociendo el olvido
y la intemperie
del desaliento...

Inédito
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

sábado, 18 de diciembre de 2010

OLÍA EL PERFUME...

Olía el perfume de sus besos...

Aquella mañana el sol dibujó media sonrisa
en los aledaños de la piel somnolienta
vacía de insomnios

aquella mañana amanecían recuerdos
en la memoria obsoleta del olvido
destilado de ausencias

aquella mañana llovían sudores de rutina
en los pliegues arrugados de la almohada
ajada de silencios

Olía el perfume de su pecho...

Aquella tarde regulgitaba rescoldos de miedo
en las tinieblas transparentes de sueños
aislados en la huida

aquella tarde hubo estampida entre las sábanas
de la alcoba empolvada de mentiras
decorando el hastío

aquella tarde sudaban lágrimas de lodo
en las cristalinas pupilas del destino
envejecido de esperas

Olía el perfume de su pelo...

Aquella noche feneció la última estrella
del firmamento crispado de las caderas
donde anidaba el deseo

aquella noche se pintaba los labios
con el humo del destierro
del hueco que te nombra

aquella noche sangraba la memoria
borbotones de afonía
en las arterias de sus recuerdos...

Olía el perfume de su cuerpo...

... aquella madrugada sólo olía el perfume a derrota...

De "Sentimientos de un extraño"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

viernes, 10 de diciembre de 2010

¡CUANTO TIEMPO!

¡Cuanto tiempo ha pasado!

Entonces las nubes no eran de algodón
ni en el horizonte se dibujaba la tristeza
de las edades cumplidas en el baile del tiempo

¿Recuerdas aquella esquina teñida
de jirones de la piel de tantas esperas?

¡Éramos, apenas, unos aprendices de adultos
con las notas del silencio en nuestras huellas!

El aroma de ese cortado en el bar junto a la tienda
donde comprábamos cuarto y mitad de ilusiones
mientras esperábamos el autobus en la explanada
y mirábamos al cielo del paladar de los sueños...

¿Sabes? ... He aprendido a caminar mirando de frente
a los ojos del miedo, a avanzar hacia el destino
con la vida a cuestas y una alforja de recuerdos
junto a un termo con cenizas de intemperie...

¿Y qué fue de aquel chico que miraba tu sonrisa
con saliva en la comisura de los sentidos?

Ya no sé muy bien si fuimos niños de primaveras
o ancianos de otoños rememorando batallitas de siempre...

¡Es tarde!... Sigo viviendo con el estrés en los tobillos
y el aliento de la vida susurrándome al oído
palabras de prisas y urgencias, entre tinieblas
de pasados y presentes sin futuro...

¡Me ha encantado volver a verte
y compartir un momento con tu suerte!

Quizá en otro instante coincidamos de nuevo
... cuando un nuevo espejo nos confronte
en el devenir de la rutina de mis  miedos... 

¡Caray! ¡Cuanto tiempo sin verte, querido reflejo!... 


De "Sentimientos de un extraño"
Francisco J. Picón 
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual

jueves, 2 de diciembre de 2010

LOCURA MORFÉICA

En las cúspides
de tantas montañas lejanas,
entre las brumas del silencio profundo,
surcando el horizonte de la soledad,
habita la esencia del éxito

En las entrañas
de un cráter de indiferente ausencia,
abanicando hálitos de intemperie,
regurgitando las lavas de la envidia,
anida el ave de la derrota

En el fondo
de unas aguas somnolientas,
entre arrecifes de expectantes
nubes de rutinas y desencantos,
se aletarga el confín del olvido

En un sencillo rincón
de la antesala de la memoria, 
entre monólogos oxidados,
abrazados a la sombra de la huída,
resurgen de sus brasas los recuerdos

y recordando
se olvida
la razón
enloquecida
de los sueños 


De "Sentimientos de un extraño"
Francisco J. Picón
Todos los derechos reservados en el Registro de la Propiedad Intelectual