Improntas a dos voces

Está a punto de cumplirse uno de mis sueños: publicar con Olifante Ediciones de Poesía; mi nueva aventura es "Instantáneas entre penumbras".
Tendido aquí en la arena,
mientras veo volar
las gaviotas
me pregunto: ¿y el mar,
sabrá volar el mar?

(José Corredor-Matheos)

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jueves, 25 de febrero de 2010

EGOFAUNA


En las estepas de mi pecho aullan los lobos
corretean las gacelas en las praderas de mi vientre
retozan en los cerros de mi intimidad cachorros de fieras
danzan delfines y sirenas en la hondonada de mi corazón

Soy todos los animales y ninguno
soy la flora y el poniente
soy una canción y muchos silencios
soy la nube que llovizna en tus labios
y el cielo de tu boca
y el bebedor de tus miedos
la lisonja que te roza
el calor en tu seno
soy tantas cosas y ninguna
el misterio y la insolencia
o el camino de regreso
o el retorno a tu cintura
soy el que pierde cruzadas
y te confiere sonrisas
un chacal en el desierto
aullando entre tus caderas
hostigando al antílope
de tu pubis... mi universo
soy un retoño de lince
que juega con los rizos de tu pelo
soy el delfín que te nombra
entre cantos de sirenas
soy todos y ninguno
la calma y la tormenta
el oasis de tus dudas
y la paz de tus desvelos
el cazador de tus roces
y la presa en tu mirada
soy tantas cosas y nada...
...ese hombre que te ama.


En las estepas de mi pecho agonizan los aullidos
No se paran las gacelas que recorren mi vientre
Retozan cachorros de osos en la íntima comisura del deseo
Un sístole de delfinens acompasa la diástole de una sirena...


domingo, 14 de febrero de 2010

AMANECER EN TU SONRISA

Te sigo contemplando
cada mañana que despierto junto a ti,
agradeciendo mi suerte
y en mis ojos se dibuja una sonrisa

en la distancia
disipamos momentos que fueron nuestros,
conquistamos historias que fueron sueños
y agasajamos el lienzo de nuestra piel

mas yo...

me sumerjo en los frunces
de tu intimidad
inhalando alientos de tus besos

planeo por el cielo
de tu boca
paladeando el sabor de tu rubor

me abrazo a tu pecho
al ritmo del tañido de tu vientre
armonizando mi deseo a tu cintura

y en mis versos
se rima un te quiero con tu pelo
acunado por la brisa del silencio

mientras te miro,
como cada mañana,
y en mis sentidos
se hilvana el centelleo de tu sonrisa...

A Paqui, un catorce de febrero